25 mayo, 2013

No somos perfectos, sólo polos opuestos

Desde que tengo uso de razón he oído cómo decían eso de que los polos opuestos se atraen, pero nadie me había mencionado que, por el hecho de ser opuestos, también se podían separar.

Discusiones derivadas de diferentes puntos de vista, distintas formas de ser y de ver una misma realidad... Todo me conduce a un sinfín de cuestiones que hacen que me plantee si seguir luchando y, en cierto modo, haciéndome daño o si, por el contrario, debo darme por vencida, dejar todo y sufrir, al fin y al cabo, seguir sufriendo.

¿Yo o nosotros? Y sí, pongo el yo delante porque llevo demasiado tiempo sin tener en cuenta el daño que me he podido hacer. Considero que va siendo hora de mirar por mí, pensar por mí y creer en mí. Muy sencillo parece pero cuando alguien se ha convertido en una parte fundamental de ti, ese yo se convierte irremediablemente en un nosotros. Me atrevería a calificarlo como "dependencia".

Una vez sopesados los pros y contras y, a pesar de lo doloroso que puede resultar recordar ciertas palabras que han quedado grabadas y no precisamente por ser escritas con buenas intenciones o sentimientos, no me me importa la cantidad de momentos malos que haya/ hayamos podido pasar. Ha formado, forma y quiero que siga formando parte de mi felicidad.

¿Fácil? Nadie dijo que lo fuera. Como dice la canción, nuestra canción: "no somos perfectos, sólo polos opuestos". 

No hay comentarios:

Publicar un comentario